Al
entrar el sol por la ventana
Veinticuatro
años antes Julia Barkley había decidido separarse de Eduardo Linder. Para
alejarlo definitivamente, lo vilipendió en las redes sociales. Eduardo se lo
buscó, pensó Julia mientras subía la persiana para aprovechar el sol y seguir
escribiendo. Tras heredar un dineral, Julia, con la omnipotencia generada por
la repentina inyección de dinero, cannabis, esteroides y absenta, creyó tocar
el cielo con las manos cuando cientos de hombres veinte o treinta años más
jóvenes que ella respondieron a su anuncio en Tinder. Transcurrido casi un
cuarto de siglo, aún con dinero pero irremediablemente sola, Julia se
sorprendió al recordar, sin saber por qué, la última noche de placer que
compartió con Eduardo.
© Eytán
Lasca-Szalit, febrero de 2020
No comments:
Post a Comment